lunes, 22 de mayo de 2017

38 años del atentado a Navarro Wolf
La realidad de la guerra y la utopía de la paz


Hace 38 años el Congreso de la república aprobó una ley de indulto con el fin de concretar sus firmes intenciones en la búsqueda de la paz en Colombia. Al tiempo que se daban estos pasos importantes para la reconciliación, un terrorista lanzó una granada en una cafetería de Cali donde se encontraban desayunando seis integrantes del M-19: Antonio Navarro Wolf, Carlos Alonso Lucio, Alberto Caycedo, María Eugenia Vasquez, Alvaro Alvarado y Eduardo Altamar. Según las autoridades de la época el atentado iba dirigido contra Navarro Wolf, comandante del grupo subversivo.

En esa misma mañana del 23 de mayo de 1985, un comando terrorista ataco un bus militar con 10 ocupantes: el conductor del bus murió a causa de de la explosión de una granada y los otros nueve pasajeros resultaron heridos a bala. Una escalada terrorista que, según el grupo guerrillero, era dirigida por exintegrantes del movimiento al servicio de los cuerpos de seguridad del Estado.

Carlos Pizarro en la ceremonia de entrega de armas
Firma del Acuerdo de Paz entre el gobierno y el M-19

La firma del acuerdo de paz con el M-19 finalmente se logro el 9 de marzo de 1990, durante el gobierno del presidente Virgilio Barco. La principal exigencia de esa guerrilla fue realizar una Asamblea Nacional Constituyente, la cual se dio al año siguiente, hoy conocida como la Constitución del 91. En los comicios en los que se eligieron los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, el M-19 obtuvo, curiosamente, 19 curules, sólo cuatro menos que el Partido Liberal.

Las buenas intenciones de paz de ese acuerdo han quedado registradas en el tiempo con hechos que hablan por sí solos. Carlos Pizarro, uno de los comandantes del M-19 firmantes del acuerdo, fue asesinado el 26 de abril de 1990 (Poco más de un mes después de la firma del Acuerdo y solo 49 días en la vida civil) en un avión en el que se desplazaba de Bogotá a Barranquilla en cumplimiento de la agenda  de su campaña como candidato a la presidencia de la República. El autor intelectual del atentado fue Carlos Castaño, máximo comandante de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC. También fueron vinculados a la investigación el director de inteligencia del DAS en ese momento y un funcionario  a cargo del cuerpo de seguridad del exguerrillero. Apenas un mes antes, el 22 de marzo, había sido asesinado en la terminal aérea de Bogotá el senador y candidato a la presidencia por la Unión Patriótica, Bernardo Jaramillo. Este atentado también fue atribuido a las AUC, en cabeza de Carlos Castaño.



A pesar de muchos años de guerra, de atentados y magnicidios, el legado de este proceso de paz entre el gobierno y el M-19 fue, sin duda alguna, la Constitución del 91. La voluntad del gobierno y la firme decisión de los dirigentes de la guerrilla, lograron que este proceso se concretara y que, incluso, sirviera de base para los acuerdos pactados con las FARC. Sin embargo, ese 23 de mayo el atentado contra Navarro Wolf y sus acompañantes pudo acabar con un sueño, para muchos utópico aún, para otros un peligro que había que frenar a como diera lugar. 

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