38 años del atentado
a Navarro Wolf
La realidad de la guerra y la utopía
de la paz
Hace 38 años el Congreso de la república aprobó una
ley de indulto con el fin de concretar sus firmes intenciones en la búsqueda de
la paz en Colombia. Al tiempo que se daban estos pasos importantes para la
reconciliación, un terrorista lanzó una granada en una cafetería de Cali
donde se encontraban desayunando seis integrantes del M-19: Antonio Navarro
Wolf, Carlos Alonso Lucio, Alberto Caycedo, María Eugenia Vasquez, Alvaro
Alvarado y Eduardo Altamar. Según las autoridades de la época el atentado iba
dirigido contra Navarro Wolf, comandante del grupo subversivo.
En esa misma mañana del 23 de mayo de 1985, un comando
terrorista ataco un bus militar con 10 ocupantes: el conductor del bus murió
a causa de de la explosión de una granada y los otros nueve pasajeros
resultaron heridos a bala. Una escalada terrorista que, según el grupo
guerrillero, era dirigida por exintegrantes del movimiento al servicio de los
cuerpos de seguridad del Estado.
![]() |
| Carlos Pizarro en la ceremonia de entrega de armas |
![]() |
| Firma del Acuerdo de Paz entre el gobierno y el M-19 |
La firma del acuerdo de paz con el M-19 finalmente se
logro el 9 de marzo de 1990, durante el gobierno del presidente Virgilio Barco.
La principal exigencia de esa guerrilla fue realizar una Asamblea Nacional
Constituyente, la cual se dio al año siguiente, hoy conocida como la
Constitución del 91. En los comicios en los que se eligieron los
miembros de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, el M-19 obtuvo,
curiosamente, 19 curules, sólo cuatro menos que el Partido Liberal.
Las buenas intenciones de paz de ese acuerdo han
quedado registradas en el tiempo con hechos que hablan por sí solos. Carlos
Pizarro, uno de los comandantes del M-19 firmantes del acuerdo, fue asesinado
el 26 de abril de 1990 (Poco más de un mes después de la firma del Acuerdo y
solo 49 días en la vida civil) en un avión en el que se desplazaba de Bogotá a
Barranquilla en cumplimiento de la agenda de su campaña como candidato a la presidencia
de la República. El autor intelectual del atentado fue Carlos Castaño, máximo
comandante de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC. También fueron
vinculados a la investigación el director de inteligencia del DAS en ese momento
y un funcionario a cargo del cuerpo de
seguridad del exguerrillero. Apenas un mes antes, el 22 de marzo, había sido
asesinado en la terminal aérea de Bogotá el senador y candidato a la
presidencia por la Unión Patriótica, Bernardo Jaramillo. Este atentado también fue
atribuido a las AUC, en cabeza de Carlos Castaño.
A pesar de muchos años de guerra, de atentados y magnicidios,
el legado de este proceso de paz entre el gobierno y el M-19 fue, sin duda
alguna, la Constitución del 91. La
voluntad del gobierno y la firme decisión de los dirigentes de la guerrilla,
lograron que este proceso se concretara y que, incluso, sirviera de base para
los acuerdos pactados con las FARC. Sin embargo, ese 23 de mayo el
atentado contra Navarro Wolf y sus acompañantes pudo acabar con un sueño, para
muchos utópico aún, para otros un peligro que había que frenar a como diera lugar.




No hay comentarios:
Publicar un comentario